El Consejo de Gobierno aprobó, a propuesta de la Consejería de Turismo y Empleo, la calificación del enoturismo como actividad turística reglada en Canarias, conforme al artículo 2.2.i) de la Ley 7/1995, de 6 de abril, de Ordenación del Turismo de Canarias.

Esta medida supone un avance significativo para el reconocimiento y desarrollo del sector enoturístico en las Islas. Es un gran avance, lo que antes era una actividad “tolerada” o secundaria, ahora pasa a tener un DNI propio en el marco legal canario.

​Para los bodegueros esto no es solo un cambio de nombre; es una transformación en la forma en que gestionas tu negocio y te relacionas con la Administración. En resumen las implicaciones prácticas más importantes:

​1. Seguridad Jurídica y Licencias

​Hasta ahora, muchas bodegas operaban el enoturismo bajo un vacío legal o mediante licencias municipales ambiguas.

​Compatibilidad de Usos: Gracias a la Ley del Suelo mencionada, ya no habrá dudas sobre si puedes ejercer una actividad turística en suelo rústico/agrario. La actividad turística ahora es oficialmente compatible con la agraria.

​Protección ante Inspecciones: Al estar regulado, tienes un marco claro de qué puedes y qué no puedes hacer, evitando sanciones por realizar actividades “no autorizadas” en tu bodega.

​2. Inscripción en el Registro General Turístico

​Este es el paso operativo inmediato que debes dar.

​El Trámite: Una vez publicado en el BOC, tendrás un mes para presentar la “comunicación previa”. No es una solicitud de permiso que debas esperar a que aprueben, sino una declaración de que cumples los requisitos para empezar (o seguir) operando.

A partir de la publicación de este acuerdo en el Boletín Oficial de Canarias (BOC), la Consejería de Turismo y
Empleo pondrá a disposición de los interesados el modelo de comunicación previa para inscribir la actividad de
enoturismo en el Registro General Turístico, estableciéndose un plazo máximo de un mes para realizar dicho
trámite.

​Visibilidad: Estar en el Registro te convierte en una “empresa turística oficial”. Esto es requisito indispensable para aparecer en catálogos oficiales de Promotur y Turismo de Canarias.

​3. Acceso a Ayudas y Subvenciones

​Al ser una actividad reglada, se abren nuevas puertas de financiación:

​Fondos Turísticos: Ahora podrás optar a subvenciones de la Consejería de Turismo, no solo de Agricultura.

​Fondos Europeos (NextGen): Muchas ayudas para digitalización o sostenibilidad están reservadas para “empresas turísticas inscritas”. Ahora tu bodega entra en ese club.

​4. Profesionalización y Formación

​La mención al Certificado Profesional en Enoturismo (RD 1128/2025) es clave para tu personal:

​Personal Cualificado: Podrás exigir o fomentar que tus guías y personal de sala tengan una titulación oficial reconocida.

​Calidad Percibida: El cliente (especialmente el europeo) valora mucho el sello de “actividad reglada”, lo que te permite posicionar tus experiencias con precios que reflejen esa calidad.

​5. Impacto en el Modelo de Negocio

​Diversificación real: Tu bodega deja de ser solo un centro de producción para ser una unidad de negocio mixta.